El tanatorio es el espacio donde se vela a la persona fallecida antes del entierro o la incineración. Ha sustituido en gran medida al antiguo velatorio en el domicilio y reúne en un mismo lugar las salas de vela, los servicios funerarios y, con frecuencia, el propio crematorio o la capilla.
Qué ocurre en el velatorio
El velatorio es el tiempo —habitualmente de unas horas a un día— en el que familiares y allegados acompañan al fallecido y se reciben las condolencias. Suele haber una sala privada para la familia y una zona común. El féretro puede estar a la vista tras un cristal o abierto, según la costumbre y los deseos de la familia.
Cómo comportarse si acudes
- Vístete de forma sobria. No hace falta ir de riguroso luto, pero sí con discreción.
- Saluda a la familia y da el pésame con sencillez: un «lo siento mucho» y un gesto de cariño bastan.
- No hace falta quedarse mucho rato: tu presencia ya es lo que cuenta.
- Respeta el ambiente: baja la voz y silencia el móvil.
Servicios habituales
Además de las salas, los tanatorios suelen ofrecer cafetería, aparcamiento, floristería y la tramitación de todo el proceso. El coste de la sala forma parte del servicio funerario y conviene pedirlo desglosado.
Si no sabes qué decir al llegar, nuestra guía sobre cómo dar el pésame puede ayudarte.