La herencia digital: qué hacer con las cuentas de un fallecido
Hoy dejamos una huella digital enorme: correos, redes sociales, fotos en la nube, banca online, suscripciones… Cuando alguien fallece, esa «herencia digital» también hay que gestionarla, y no siempre es sencillo.
Redes sociales
- Facebook e Instagram permiten convertir la cuenta en «conmemorativa» o eliminarla, a petición de un familiar que acredite el fallecimiento.
- Google dispone del «Administrador de cuentas inactivas» y de un proceso para solicitar el cierre o acceso a datos.
- Otras plataformas tienen formularios específicos; suelen pedir el certificado de defunción.
Dispositivos y archivos
Acceder al móvil o al ordenador del fallecido puede ser complicado si no se conocen las contraseñas. Por eso es útil que, en vida, cada persona deje constancia (en un lugar seguro) de cómo acceder a lo esencial.
Lo práctico y lo económico
- Cancela suscripciones y servicios de pago recurrentes para evitar cargos.
- Avisa al banco; las cuentas y la banca digital forman parte de la herencia.
- Descarga recuerdos importantes (fotos, documentos) antes de cerrar cuentas.
Deja la tuya ordenada
Puedes incluir instrucciones sobre tu patrimonio digital en el testamento, o simplemente dejar una lista segura de accesos a una persona de confianza. Es un gesto que ahorra muchos quebraderos de cabeza.