España es cada vez más diversa, y eso se refleja también en cómo se despide a los difuntos. Conocer las distintas tradiciones ayuda a acompañar con respeto a personas de otras creencias.
Funeral católico
Es el más extendido. Incluye velatorio, misa funeral (misa de cuerpo presente o funeral posterior) y entierro o incineración. La Iglesia admite la cremación, aunque recomienda conservar las cenizas en un lugar sagrado.
Funeral musulmán
Busca la sepultura lo antes posible, idealmente en 24 horas. El cuerpo se lava y se amortaja con sencillez, se reza la oración fúnebre (salat al-yanaza) y se entierra sin féretro cuando la normativa lo permite, orientado hacia La Meca. No se practica la incineración.
Funeral judío
También prima la rapidez del entierro y la sencillez. El cuerpo se purifica, se viste con un sudario y se entierra en féretro de madera sin adornos. Después, la familia guarda un periodo de duelo (shivá). No se contempla la cremación.
Funeral evangélico y otras confesiones cristianas
Suele celebrarse un culto de despedida centrado en la lectura de la Biblia, el canto y la esperanza en la resurrección, con gran variedad según la iglesia concreta.
Despedidas laicas
Cada vez más familias optan por ceremonias civiles o laicas: un acto de recuerdo con música, palabras y lecturas elegidas libremente, sin contenido religioso. Pueden celebrarse en el tanatorio, en un espacio natural o en el propio cementerio.
Sea cual sea la tradición, todas comparten lo esencial: honrar a quien se ha ido y acompañar a quien se queda.